Fobia social

La fobia social se caracteriza por un miedo o temor persistente, intenso y excesivo a ser juzgado, avergonzado, humillado o hacer el ridículo. Éste puede manifestarse en varios tipos de situaciones tales como hablar en público (intervenir en la clase, realizar una exposición), reuniones sociales en las que tendrá que relacionarse (fiestas, eventos), encuentros inesperados con familiares, amigos/as, conocer a gente nueva…

Ante estas situaciones, el niño/a o adolescente, puede sentirse inseguro, incómodo, sensaciones intensas y desagradables ligadas a lo que pueden estar pensando de él/ella, síntomas evidentes de ansiedad y síntomas físicos como rubor, temblores, palpitaciones, náuseas, tartamudez e incluso pueden ocurrir ataques de pánico.

Suele desarrollarse en la juventud, siendo necesario por tanto intervenir lo antes posible ya que sus síntomas pueden mantenerse durante toda la vida, dando lugar a graves consecuencias en la vida social, escolar, laboral y afectiva.