Adicciones

Una de las características centrales a las conductas adictivas, es la pérdida de control. Una persona con una conducta adictiva no tiene control sobre esta conducta, produciendo también:

Dependencia: deterioro o malestar clínicamente significativos como consecuencia de un consumo desadaptativo de la sustancia.

Tolerancia: necesidad de consumir cantidades mayores de la sustancia para conseguir el efecto deseado o, el efecto de las mismas cantidades disminuye con el consumo continuado.

Abstinencia: presencia del síndrome de abstinencia o se toma la misma sustancia u otra parecida para aliviar o evitar los síntomas.

Todo esto,  interfiere de manera negativa en la vida de una persona.

Los elementos característicos de una adicción son:

  • Un fuerte deseo o un sentimiento de compulsión para realizar la conducta.
  • La capacidad deteriorada de controlar la conducta, especialmente, su comienzo, mantenimiento o nivel en el que ocurre.
  • Malestar y estado de ánimo alterado cuando la conducta es impedida o se deja de hacer.
  • Persistencia en la conducta a pesar de que está generando graves consecuencias  en la vida de la persona.

Dentro de las adicciones podemos diferencias dos grandes grupos:

  • Las producidas por sustancias químicas: tabaco, alcohol, cannabis, drogas ilegales…
  • Las adicciones comportamentales: juego patológico, comer compulsivo,  trabajo compulsivo,…